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Publicidad disfrazada de noticia o contenido editorial en Estados Unidos: cuándo puede ser engañosa

imagenes.elpais.com

En Estados Unidos, una empresa puede pagar por aparecer en un medio de comunicación, una plataforma digital, un buscador o una red social. Lo que puede convertir esa práctica en publicidad engañosa no es únicamente el pago, sino la forma en que se presenta el contenido y la posibilidad de que una persona razonable lo confunda con una noticia, una reseña independiente o una opinión editorial.

Este tipo de publicidad suele recibir nombres como native advertising, advertorial, contenido patrocinado, publicación nativa, artículo promocional o recomendación comercial. Puede aparecer como un reportaje en una página de noticias, una reseña aparentemente imparcial, un vídeo integrado en una plataforma o una publicación de un creador de contenido. La cuestión jurídica central es si el público puede identificar de manera clara que existe una finalidad comercial.

Qué significa jurídicamente que una publicidad esté disfrazada de noticia

La norma federal más importante es la Section 5 de la Federal Trade Commission Act, que prohíbe los actos o prácticas desleales o engañosos en el comercio. La autoridad principal para aplicar esta norma es la Federal Trade Commission (FTC).

Una práctica puede considerarse engañosa cuando contiene una afirmación, omisión o presentación que:

  • puede inducir a error a consumidores razonables;
  • se refiere a una característica importante de la oferta, del producto o de la relación comercial; y
  • puede influir en la decisión de comprar, contratar, hacer clic, registrarse o utilizar el producto.

En la publicidad disfrazada, el posible engaño suele estar en la naturaleza comercial del contenido. Una persona puede valorar de forma distinta una afirmación si cree que procede de un periodista independiente, de un usuario sin relación con la marca o de una fuente editorial, en lugar de proceder de un anunciante que ha pagado por influir en la decisión.

No es imprescindible que el contenido contenga una falsedad literal. También puede existir engaño cuando la presentación general crea una impresión incorrecta. La FTC suele examinar la impresión neta que produciría el anuncio en un consumidor razonable, teniendo en cuenta el texto, el diseño, las imágenes, el contexto y la facilidad para identificar que se trata de publicidad.

Cuándo puede existir publicidad nativa engañosa

El riesgo aumenta cuando un contenido promocional imita de forma sustancial el formato de una noticia o de otro contenido no comercial. Algunos indicios relevantes son:

  • el titular utiliza el mismo estilo que las noticias ordinarias del medio;
  • el contenido aparece junto a artículos editoriales sin una identificación suficientemente visible;
  • la etiqueta comercial se encuentra lejos del titular o se muestra con letra pequeña y poco contraste;
  • el diseño utiliza expresiones como “última hora”, “investigación”, “opinión de expertos” o “recomendación” sin aclarar el patrocinio;
  • el anunciante ha pagado para que el contenido se publique o para que alcance una determinada audiencia;
  • la empresa controla o revisa sustancialmente el texto, el guion, las imágenes o las afirmaciones;
  • el contenido incluye enlaces de afiliación, códigos de descuento o llamadas a la compra que no se explican de forma clara;
  • la publicación aparenta ser una experiencia personal independiente, aunque exista compensación o una relación comercial.

La FTC ha señalado que las divulgaciones deben permitir que el consumidor entienda el carácter comercial antes o al mismo tiempo que recibe el mensaje principal. Una aclaración situada únicamente al final, dentro de un enlace secundario o después de que la persona haya interactuado con el contenido puede resultar insuficiente.

La importancia de la etiqueta comercial

No existe una única palabra obligatoria para todos los formatos y jurisdicciones. Sin embargo, las expresiones deben ser claras y no ambiguas. En muchos casos, términos como “Advertisement”, “Ad” o “Sponsored Advertising Content” comunican mejor la naturaleza comercial que expresiones vagas como “partner”, “presented by”, “brand voice” o “promoted”. La suficiencia depende del contexto, del público y de la forma en que se presenta la etiqueta.

Una divulgación eficaz normalmente debe ser:

  • visible: con tamaño, contraste y ubicación que permitan leerla;
  • comprensible: en un lenguaje que el público pueda entender sin conocimientos técnicos;
  • cercana: junto al titular, vídeo, imagen o recomendación a la que se refiere;
  • persistente: visible también cuando el contenido se comparte, se reproduce en un dispositivo móvil o se visualiza en una página distinta;
  • coherente con el formato: una publicación de vídeo debe revelar la relación comercial dentro del propio vídeo, no solamente en una descripción que muchos usuarios no abrirán.

La divulgación no corrige necesariamente un mensaje cuyo diseño global hace que parezca una noticia independiente. La FTC puede valorar si la etiqueta queda anulada por otros elementos, como el uso de una cabecera editorial, una fotografía del supuesto reportero o una presentación idéntica a la de las noticias no patrocinadas.

Relación entre el anunciante, el medio y el creador

La responsabilidad puede depender de la participación concreta de cada parte. El anunciante puede responder por contratar o difundir una práctica engañosa. El medio o la plataforma puede asumir riesgos adicionales si crea, vende, controla o distribuye una presentación capaz de confundir al público. Un creador, reseñador o persona influyente puede tener obligaciones de divulgación cuando recibe dinero, productos gratuitos, comisiones, descuentos u otro beneficio.

Las Endorsement Guides de la FTC tratan las recomendaciones y testimonios realizados por personas que tienen una relación material con el anunciante. Esa relación debe revelarse cuando no sea razonablemente esperable para la audiencia y pueda afectar al peso que se atribuye a la recomendación.

Una relación material puede consistir en:

  • un pago directo;
  • productos o servicios gratuitos;
  • comisiones por ventas o por clic;
  • descuentos especiales recibidos por el creador;
  • una relación laboral, familiar o empresarial con la marca;
  • la participación en campañas, concursos o programas de embajadores.

La persona que recomienda un producto tampoco debe hacer afirmaciones que no pueda fundamentar o afirmar una experiencia que no tuvo. La divulgación del patrocinio no permite presentar como verdadero un resultado que el producto no ofrece ni exagerar los beneficios de manera engañosa.

Diferencias entre publicidad nativa, reseña independiente y contenido editorial

Tipo de contenido Elemento que suele determinar el riesgo Precaución jurídica principal
Publicidad nativa o artículo patrocinado Pago o control comercial presentado con apariencia editorial Identificar de forma clara que es un anuncio y evitar una imitación engañosa de una noticia
Reseña de un consumidor Relación económica, incentivo o selección artificial de opiniones Revelar la relación y no publicar reseñas falsas, manipuladas o no representativas
Recomendación de un influencer Compensación o beneficio que la audiencia no conoce Divulgar el patrocinio de forma visible dentro del mensaje
Contenido editorial independiente Ausencia de control o pago por parte del anunciante Conservar la independencia y no presentar como independiente un contenido comercial
Enlace de afiliado Comisión generada por la compra o interacción Explicar la relación de afiliación antes de que influya en la decisión del usuario

Contenidos que imitan noticias, alertas o investigaciones

Un formato especialmente problemático es el que utiliza la apariencia de un reportaje informativo para vender un producto. Por ejemplo, una página puede mostrar un titular sobre una supuesta investigación médica, una “alerta de consumidores” o una recomendación de expertos y, después, dirigir al lector a la compra de un suplemento, una póliza o un servicio.

El uso de imágenes de presentadores, logotipos que parecen pertenecer a medios de comunicación, citas inventadas o referencias a estudios inexistentes puede generar problemas adicionales por falsedad o atribución engañosa. Aunque el contenido incluya una pequeña mención de que existe un patrocinador, la presentación general puede seguir siendo engañosa si induce a creer que una organización periodística o científica respalda la oferta.

También puede ser relevante si la empresa presenta una noticia real de manera selectiva. Una afirmación técnicamente cierta puede resultar engañosa si omite información esencial, como limitaciones del estudio, condiciones de la oferta, riesgos del producto o el hecho de que los resultados dependen de circunstancias excepcionales.

Publicidad dirigida a niños y otros públicos vulnerables

La capacidad de distinguir publicidad de contenido editorial varía según la edad, el nivel de comprensión y el entorno en el que aparece el mensaje. La identificación que podría ser suficiente para adultos no siempre lo será para niños. En contenidos dirigidos a menores, la integración de publicidad en vídeos, juegos, aplicaciones o canales de entretenimiento puede recibir un escrutinio mayor.

También deben evaluarse las circunstancias de personas que pueden tener dificultades para comprender una relación comercial, como ciertos consumidores con limitaciones cognitivas o usuarios que reciben el mensaje en un entorno de confianza especial. La claridad se analiza desde la perspectiva del público razonablemente previsible, no únicamente desde la intención subjetiva del anunciante.

Qué organismos y normas pueden intervenir

La FTC puede investigar prácticas comerciales, solicitar información, negociar acuerdos, emitir órdenes administrativas o buscar determinados remedios conforme a sus facultades legales. Las consecuencias dependen de los hechos, de la norma aplicable y del procedimiento utilizado. No todas las personas perjudicadas pueden reclamar directamente ante la FTC una indemnización individual.

Los fiscales generales de los estados pueden aplicar leyes estatales de protección del consumidor. muchos estados cuentan con normas conocidas de forma general como leyes UDAP —por actos o prácticas desleales o engañosos—, cuyas definiciones, excepciones, requisitos y remedios varían considerablemente.

Un competidor perjudicado puede valorar una demanda bajo la Section 43(a) de la Lanham Act cuando la publicidad contiene una representación falsa o engañosa sobre productos, servicios o características comerciales y cumple los requisitos federales aplicables. Esta vía no es una reclamación genérica disponible para cualquier consumidor; normalmente exige demostrar un interés comercial y un perjuicio o probabilidad de perjuicio conforme a la doctrina aplicable.

La protección de la libertad de expresión y de prensa también forma parte del análisis. El hecho de que un mensaje sea comercial no elimina automáticamente toda protección constitucional, pero la publicidad comercial falsa o engañosa puede ser regulada. La aplicación concreta puede cambiar según si se trata de periodismo independiente, opinión, promoción pagada o una mezcla de esos elementos.

Qué puede hacer un consumidor que se siente engañado

Conviene conservar pruebas que permitan demostrar cómo se presentó el contenido y qué decisión se tomó a partir de esa presentación. Pueden ser útiles:

  • capturas de pantalla completas, incluyendo la etiqueta, la dirección de la página y la fecha;
  • copias del vídeo, anuncio, correo o publicación, si es posible;
  • la página de compra y las condiciones de la oferta;
  • recibos, confirmaciones de pago y comunicaciones con la empresa;
  • pruebas de que el contenido aparecía como noticia, reseña o recomendación independiente;
  • información sobre la pérdida económica, la suscripción contratada o el producto recibido.

La persona afectada puede revisar las vías de reclamación previstas en su estado y las políticas de la plataforma o del medio donde apareció el contenido. También puede solicitar la cancelación, devolución o corrección directamente al vendedor, aunque la existencia de una solicitud de reembolso no determina por sí sola si hubo una infracción legal.

Los plazos para demandar o presentar una reclamación no son uniformes en Estados Unidos. Pueden variar según la ley federal o estatal, el tipo de acción, el contrato, la fecha en que se produjo el perjuicio y las reglas sobre descubrimiento del daño. Por ello, conservar las pruebas y consultar pronto la normativa del estado correspondiente puede ser importante.

Problemas frecuentes al valorar estos casos

“La etiqueta decía sponsored”

La existencia de la palabra “sponsored” no resuelve siempre el problema. Debe analizarse su tamaño, ubicación, contraste, idioma, duración y relación con el contenido. Una etiqueta casi invisible o situada después de un botón de compra puede no transmitir adecuadamente el carácter comercial.

“El medio publicó el contenido, por tanto era una noticia”

La publicación en un medio conocido no convierte automáticamente el material en periodismo independiente. Los medios pueden ofrecer espacios de contenido patrocinado, pero deben evitar una presentación que confunda al lector sobre quién pagó, quién creó el contenido y qué grado de independencia existe.

“La información era verdadera”

La veracidad de algunas frases no elimina el riesgo si la impresión general es engañosa. También pueden ser relevantes las omisiones, la selección de datos, la exageración de resultados y la falsa apariencia de respaldo editorial o científico.

“El consumidor debió darse cuenta”

La evaluación no se basa únicamente en un consumidor especialmente cuidadoso. Se considera cómo probablemente interpretaría el mensaje una persona razonable dentro del contexto real, incluido el dispositivo utilizado, el formato de la plataforma y el público al que se dirige.

Medidas de cumplimiento para anunciantes y medios

Las empresas que contratan publicidad nativa suelen reducir riesgos si documentan quién paga, quién redacta, quién aprueba las afirmaciones y dónde se mostrará la divulgación. También deben comprobar que las afirmaciones publicitarias cuentan con una base razonable antes de publicarse y que las limitaciones importantes no quedan ocultas.

Los medios y plataformas pueden establecer una separación visual clara entre publicidad y contenido editorial, utilizar etiquetas comprensibles, revisar los formatos móviles y comprobar cómo aparece el material cuando se comparte en redes sociales. Los contratos con anunciantes o creadores pueden asignar responsabilidades, pero un contrato privado no elimina necesariamente la exposición frente a consumidores o autoridades.

En campañas con influencers, reseñadores o afiliados, es prudente proporcionar instrucciones específicas sobre la divulgación, supervisar publicaciones y corregir rápidamente los incumplimientos. La empresa no debería asumir que basta con incluir una regla general en un contrato si no controla razonablemente cómo se muestra el mensaje al público.

Cuándo puede ser necesario asesoramiento jurídico

La consulta con un abogado puede ser especialmente relevante cuando existe una pérdida económica significativa, una campaña distribuida en varios estados, una posible demanda colectiva, una acusación de reseñas falsas, una investigación de una autoridad o una disputa entre competidores.

El análisis suele requerir revisar el contenido completo, la relación contractual entre las partes, la ubicación de la audiencia, la forma de pago, las pruebas disponibles y la ley estatal aplicable. La calificación jurídica puede cambiar si se trata de un anuncio, una opinión, una reseña incentivada, una afirmación comparativa o una publicación editorial genuinamente independiente.

Vídeo sobre Publicidad disfrazada de noticia o contenido editorial en Estados Unidos: cuándo puede ser engañosa

Autor

Carlos Rivera Carlos Rivera Carlos Rivera es redactor de contenido legal divulgativo sobre Estados Unidos. Está especializado en explicar de forma clara trámites, derechos y consultas frecuentes que afectan especialmente a la comunidad hispana, con textos prácticos, ordenados y pensados para facilitar la comprensión de asuntos jurídicos habituales.

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